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Arturo de la Mora

JUGAR CON LO QUE SE TIENE

(www.navojoasports.com) 18 Julio 2015
Por: Arturo De la Mora Yocupicio
Le comparto una singular anécdota que me dejó una rica lección de vida donde el aprendizaje fue que no por contar con los mejores artículos se logra un mejor desempeño como beisbolista. Como padres, es común que compremos a nuestros hijos artículos con tecnología de punta y pensemos que por eso lograrán mejores resultados.

Se jugaba un torneo universitario de béisbol y al estadio llegaron ambos equipos. Después del calentamiento había una inesperada pausa debido a que los ampayers no saltaban al terreno. Recuerdo que se podía observar una marcada diferencia entre los equipos por lo elegante de sus uniformes; unos portaban un estilo que nada le pedían a uno de tipo profesional y los otros vestían un diseño austero y humilde.

Como parte del cuerpo de organizadores también esperaba el inicio del partido, el cual prometía buenas cosas, sobre todo porque ya se trataba de rondas eliminatorias. Parte de mis labores era apoyar a los equipos en proveer materiales básicos para el desarrollo del partido. A paso lento, dos jugadores del equipo con uniforme más sencillo cruzaban el home plate acercándose al dogout contrario.

Me encontraba a un lado del dugout al cual llegaron los dos jugadores y fue inevitable darme cuenta del asunto por el cual lo visitaban. Eran tantas sus carencias que se atrevieron a ir a pedir un bate prestado. El manager, quien los recibió se notaba sorprendido por dicha petición. Con sonrisa forzada les cuestionaba si estaban seguros de lo que solicitaban. Más sorprendidos se mostraron los jugadores cuando su manejador, comprometido por dicha situación, les preguntaba quién tenía un bate que pudiera prestar.

No puedo negar que la cantidad de bates que el equipo presentaba era sobrado y con tecnología de punta para esos tiempos. Claramente escuché que uno de los jugadores le decía a uno de sus compañeros que les prestara uno de los que “no servían”. Lógicamente, se buscó que los solicitantes no escucharan que se trataba de un bat que no era muy usado y que un jugador se daba el lujo de resguardar en su maleta. Sin pedir la autorización de su manejador, el jugador hizo su buena obra del día. Sacó un bate para prestárselos.

Contentos porque habían logrado su objetivo, los jugadores no pusieron un “pero” al artículo recibido. Aunque muchos equipos no comparten la idea de prestar bates a su contrincante, esto fue más un acto de compasión pues créame que no se requería ser muy observador para darse cuenta de las carencias que mostraban los jugadores que fueron comisionados para hacer la solicitud. 

Debo aclarar que eran los tiempos donde aún se permitía el uso de bate de alumnio y que el equipo noble presentaba pocos bates. Era de esperarse que el bate prestado sería muy usado. En la primera entrada observé a un bateador zurdo que empuñaba el bat prestado cuando se presentó al home. Conectó una línea con autoridad a banda contraria que se estrelló en la barda del estadio, el cual era un recinto donde se juega béisbol profesional en la Liga Mexicana del Pacífico, así que no podía afirmarse que no cumplía con las medidas reglamentarias. Admito, el batazo fue de gente grande.

Permanecí viendo el desarrollo de esa entrada sin moverme del dugout. Al cierre de esa entrada, llegaron dos jugadores carcajeándose (short stop y segunda base) pues habían escuchado la forma en que el bateador al llegar a segunda base expresó con tono burlesco pero con los labios entrecerrados: “¿No que no servía el bate pues”? Si alguien pensó que los jugadores que fueron a pedir el bate prestado no habían escuchado que les entregaban un bate “inservible” creo que se equivocaron. La información se filtró.

Honestamente, no recuerdo el resultado del partido pues no pude terminarlo de ver pero esta anécdota me dejó una gran enseñanza y de algo sí estoy seguro: No todo depende de la calidad del bate pues a la bola hay que darle bien para que viaje. Quizá como padres pensamos que habrá un mejor rendimiento en nuestro hijo comprándole artículos novedosos y caros pudiendo no ser la inversión adecuada, al menos en mi opinión.

Y usted, ¿qué piensa de esto?